Rebbeca Gates + Ted Leo, Heliogàbal

•octubre 10, 2012 • Dejar un comentario

1.000 rev/min

Hace ya demasiado tiempo que no me arranco a volver a escribir algo, ni siquiera el retrato de una mediocre sesión de submarinismo o windsurf. Cierto es que mi vida ha experimentado muchos cambios en el último año, que a todos nos falta tiempo para nuestras pasiones, que decimos mañana, mañana y lo vamos dejando para mañana… Pues el mañana es hoy…

Cuando la escritura sirve como terapia para exorcizar nuestros demonios, no debería dejarse aparcada. Es también el mejor antídoto contra el hastío, pero todavía más, lo es el escuchar música en directo. Si no, ¿Sobre que demonios voy a escribir?

Además, me encuentro especialmente inspirado… ¿será que mis musas han oído mis invocaciones?

Hace muchísimo (años) que no volvía a l’Heliogàbal. Una sala −si se le puede llamar así−, acogedora, de una intimidad abrumadora, casi incómoda para un tímido como yo. Se puede sentir la respiración del artista y cómo se estremece el mástil de su guitarra al paso de sus dedos. Cada ladrillo respira pasión por la música aunque la pared roja que enmarca al arista recuerde más a un prostíbulo que a un bar musical.

Reconozco que casi no tenía ni idea de quien era Ted Leo y menos aún de Rebecca Gates. Tirando del hilo, me percaté que Ted Leo fue líder del grupo de Washington D.C., Chisel, hacia la mitad de la década de los 90, y que dejó un par de discos muy decentes. Pero es en solitario (o con los The Pharmacists) cuando su música se torna más agresiva (escuchad “Treble in Trouble” del 2000) y sus letras más hirientes. Una mezcla de emo, punk, retro mod-pop muy resultona.

Ted Leo, en lo personal, me recordó mucho a Billy Bragg; un showman campechano, dicharachero, que se dirigía a la audiencia sin complejos en un catalán “propio”. En lo musical, empezó (“The Mighty Sparrow”, “Me and Mia”), y acabó (“La Costa Brava”, “Where Have All The Rude Boys Gone”) a mil revoluciones por minuto −por su genética hardcore− intercalando canciones más melódicas aunque complejas (“One Polaroid a Day”, “The Sword in The Stone”),  y sin perder nunca un ápice de fervor en la interpretación. Dinamita pura.

En breve, comentarios sobre Rebecca Gates.

Ted Leo: “The Sword In The Stone (at Room 205)” (Video colgado en YouTube por goincase)

Pruebas de sonido

•marzo 4, 2012 • Dejar un comentario

 

Jugando con Garageband

Este es el resultado de una tarde de Garageband. Voz y guitarra acústica están grabados con micro de condensador M-Audio Nova, a través de tarjeta M-Audio Firewire Solo. Tres horas para :34 segundos. Está claro que no voy a ganarme el pan con la música, pero lo que disfruto…

Últimos conciertos. Mayo, Junio, Octubre 2010

•octubre 18, 2010 • Dejar un comentario

Eclecticismo de estilos

Desde Enero que no escribo ninguna entrada. Será por holgazanería o porqué siempre tengo alguna cosa mejor que hacer; como por ejemplo escuchar música… El primer concierto que degusté fue a John Mayall en el Palau de la Música el 27 de Mayo, luego seguí con otro clásico, Bob Dylan en el Poble Espanyol. Y ya entrado el Otoño pude disfrutar con Toti Soler en el Círcol de Badalona y a Mishima en el Teatre Principal de Badalona.

La verdad es que la variedad de estilos salta a la vista. Desde el Blues-Rock más tradicional, al Rhythm ‘n’  Blues de Bob Dylan, pasando por la fusión de guitarra flamenca y folk de Toti Soler, hasta llegar a las guitarras más rock-pop de Mishima. Cuando alguien me pregunta sobre mis gustos musicales mi respuesta es: TODO.

Giant Sand, Apolo

•enero 26, 2010 • Dejar un comentario

Demasiado Country

Reconozco que fui a ver a Giant Sand con una idea preconcebida, y por eso me “decepcionó”. Me explico; sabía que el grupo interpretaría las canciones del disco At San Quentin de Johnny Cash, pero pensaba que sería una (re?)interpretación más libre, más personal. Esperaba versiones, como las que ha hecho de Neil Young o de Bob Dylan, y no copias… uno cerraba los ojos y pensaba que tenía delante al mismísimo Johnny Cash. Si fuera fan del genio del Country, pues ningún problema, pero mi intención era escuchar, a mi parecer, a uno de los genios musicales actuales, Howe Gelb y su Giant Sand.

Giant Sand: “Increment of Love” (Video colgado en YouTube por litterboxmusic)

Cracker, La [2] de Apolo

•enero 22, 2010 • 1 comentario

música en compañía, dos veces buena

Conocí a Cracker por el libro de Juan Vitoria Discos ocultos. A veces la música se lee más que se escucha…

“En el primer disco de Cracker todos los temas parecen hits, marcados por una intersección de power pop, country y rock sureño, desde Tom Petty a Bob Dylan, los Allman Brothers y ZZ Top… Vuelve la vida al rock.”

Y no me enteré de este concierto hasta pocos días antes, avisado por uno de los pocos amigos con gustos musicales afines. Me seducía mucho la idea de compartir un concierto con alguien que disfrutara tanto como yo (normalmente arrastro a la gente o directamente voy solo). Además, gozar de música en directo en una sala tan acogedora como La [2] de Apolo no puede dejarse escapar.

Desde los primeros acordes, se percibía que los presentes tenían ganas de disfrutar y eso contagió al grupo; o fue del revés… da igual, David Lowery y el guitarra Johnny Hickman no pararon de hacer guiños al púbico, física y musicalmente; tocaron temas clásicos de discos anteriores como “Teen Angst (What the World Needs Now)”, “Happy Birthday to Me”“Low”, “Euro-Trash Girl”, entre otras.

Hacía tiempo que no gritaba tanto en un concierto. Se repetirá. 

Cracker: “Low” (Video colgado en YouTube por mawrazen)

Nacho Vegas, Palau de la Música Catalana

•enero 9, 2010 • Dejar un comentario

Habla igual que canta

A veces sorprende como de diferente suena la voz de un artista cuando en lugar de cantar, habla. No es el caso de Nacho Vegas… tendrá un problema de cuerdas vocales? Y no es que me importe especialmente, es una cuestión puramente práctica; desde el gallinero del Palau de la Música no se le oía…

Buen concierto aunque su voz, a ratos, quedó enmascarada por los intrumentos.

 

Nacho Vegas: “Morir o Matar” (Video colgado en YouTube por TheSamu1979)

Nick Cave, Casino L’Aliança de Poblenou

•octubre 25, 2009 • 2 comentarios

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Jugón

Entradas a precios desorbitados y la presentación del nuevo libro de Nick Cave estuvieron a punto de replantearme si valía la pena asistir a esta “velada informal, íntima y extraña”, así definido por él mismo. Porqué a mí me gusta escuchar música y no a un pseudo-escritor (lo de pseudo sin ser peyorativo; Nick Cave es por encima de todo, músico) recitando fragmentos de su nuevo libro, La Muerte de Bunny Munro. El personaje de Nick Cave y sus elucubraciones las encuentro curiosas, pero mucho más su música. Ahora que lo pienso, yo soy de los que conoce poco (o nada) de la vida de los artistas, pero bastante de los acordes de sus canciones. Y si además sumamos mi bajo nivel de compresión oral de la lengua inglesa, podría ser un concierto soporífero. Me olvidaba de las preguntas que podrá hacer el público… estoy viendo esos frikies-intelectuales haciéndose pajas mentales sobre sus transcendentales preocupaciones literarias.

Hubiera sido una equivocación dejárselo perder ya que sonó más música que lectura. Además, la organización tuvo la deferencia de repartir la traducción de los tres fragmentos del libro que se leyeron y uno de ellos fue en castellano. En cuanto a las preguntas del público, alguna le debió sentar mal porqué mandó joder a un espectador. Nos enteramos que su ídolo es Johnny Cash y que no escucha a ningún grupo actual. Cierto es que me esperaba un personaje “maldito”; oscuro, altivo… de ésos que no dan ni las buenas noches, y me encontré con todo lo contrario; Nick Cave me pareció un tipo irónico, jugón, accesible.

Nick Cave y dos Bad Seeds (Martyn Casey y Warren Ellis) interpretaron canciones de buena parte de su discografía: The Weeping Song, (Are You) The One I’ve Been Waiting For?, Into My Arms, God is in the House, Babe, you turn me on, Hold On To Yourself, Dig, Lazarus, Dig!!!, entre otras. Pertrechado en su impecable traje, tocó el piano, la guitarra acústica, la eléctrica y no faltaron sus danzas epiléptico-africanas. A menudo se le ha criticado de sonar mejor en estudio que en directo; a mí, y para sólo ser tres músicos en el escenario, me sonaron ricos y llenaron con creces, musical y físicamente, el Casino de l’Aliança de Poblenou.

Grinderman: “Man in The Moon” (Video colgado en YouTube por MuteChannel)